El derbi de Sevilla está a la vuelta de la esquina. En el Athletic continúan quemando etapas en los entrenamientos a la espera de que La Cartuja decida el ganador de la aplazada Copa de 2020. Iñaki Williams será uno de los protagonistas del encuentro. El delantero, autor el gol ganador en la Supercopa, destacó en Radio Popular que «en enero me tatué la Supercopa y he dejado un hueco para la Copa. Traer la Copa a casa sería algo especial porque ha pasado demasiado tiempo desde la última vez. Tanto que yo ni había nacido. Vamos a ir a por todo porque desde pequeño se sueña con algo así».

El atacante rojiblanco firmaría repetir el desenlace de la Supercopa, con un Athletic campeón tras un último gol suyo. «He visto unas cuantas veces el gol de la Supercopa y ojalá pueda repetir. Siempre sueñas con ganar. Me da igual si es con gol mío que con cualquier otro de mis compañeros. Transmitir alegría a cada uno de los rincones sería….Podemos hacer un triplete y ser recordados como un superequipo», apuntó.

El calendario y los caprichos de LaLiga han querido que el siguiente partido oficial de Athletic y Real sea un derbi en Anoeta (7 de abril). Williams tiene claro que el encuentro debería arrancar con pasillo al campeón de Copa. «Hay que saber ganar y perder. Es parte del juego. Por respeto habría que hacer pasillo. Yo no tengo ningún problema. Hay que ser humildes y saber de dónde se viene. Es parte del fútbol», explicó.

El rojiblanco insistió en que un derbi en una final amplia el eco y aumenta la emoción de los aficionados. «Mucha gente te para y da ánimos, te dice que hay que ganar. Para este tipo de partidos la motivación está a flor de piel y somos conscientes de ello. Pero hay que tener la cabeza fría y no dejarse llevar por las emociones porque eso es lo que te puede acercar a ganar. Es un derbi y es especial, pero no tengo miedos. Afronto el reto con ilusión y muchas ganas».