Dani Vivian regresó de su cesión en el Mirandés con la firme intención de hacerse con un hueco en los planes de Marcelino. Poco le importa que su posición sea la mejor cubierta de la plantilla con Íñigo MartínezYeray Álvarez y Unai Núñez como competencia. El vitoriano ha ofrecido una gran imagen en los amistosos disputados hasta el momento y sigue llamando con fuerza a la puerta del técnico asturiano. En esos tres choques acertó el 93% (70/75) de sus pases, ganó el 92% (11/12) de sus duelos, el 100% (3/3) de sus disputas aéreas, recuperó cinco balones por partido e interceptó 12 pases. Además, se estrenó en el apartado goleador anotando el 2-0 frente al Borussia Dortmund. Todo ello en 135 minutos.

Se trata de un central joven (22 años) de mucha personalidad y grandes condiciones físicas y tácticas. Sabe manejarse bajo presión cuando tiene el balón y no suele arriesgar en esas situaciones. Eso no quita que sepa encontrar ventajas con sus pases, teniendo a buscar a los compañeros más alejados por balones largos al pie o a la carrera de estos. Aunque en este sentido tampoco supone una gran mejoría para el camiseta Athletic Bilbao tailandia, puesto que su promedio de 40/48 pases acertados cada 90 minutos es muy similar al de Íñigo Martínez (42/48 cada 90 minutos), Yeray y Unai Núñez (ambos con 41/47 cada 90 minutos).

En lo que sí mejora los registros de sus compañeros es en los duelos. Es fuerte, intenso y decidido. En la 20/21 ganó el 71% y promedió 10 disputas ganadas cada 90 minutos, por encima de Yeray (9), Íñigo y Núñez (7 ambos).

Su corpulencia y capacidad para medir los tiempos le convierten en un defensor realmente incómodo para los atacantes. Todavía comete algunos errores al anticipar cuando no toca o pasándose de frenada, pero estos son propios de la juventud y pueden solucionarse con la experiencia que da jugar en la élite. A pesar de su 1,84, compite bien por arriba (gana el 57%). También se maneja bien a campo abierto, gracias a su arrancada y buena velocidad en carrera.

En lo referente a su personalidad, no hay ninguna duda. Con 21 años y en su primera temporada en el club, se hizo con la capitanía del Mirandés. Una cesión realmente provechosa para el conjunto bilbaíno, que ha recibido a un jugador más maduro y que ya sabe lo que es jugar con regularidad en un categoría tan competitiva como LaLiga Smartbank. Además, da la sensación de ser fuerte mentalmente, capaz de convivir con el error y con situaciones de sufrimiento.

El «fichaje» para apuntalar el centro de la zaga

El Athletic ha afrontado las últimas temporadas con solo tres centrales. Un número escaso que les ha obligado a tirar de inventos cuando las lesiones o las sanciones han hecho acto de presencia. Sin ir más lejos, Mikel Balenziaga (lateral izquierdo) se vio obligado a jugar varios encuentros en esa posición, algo que nunca había hecho a sus 33 años de edad. La presencia de Vivian ayuda a solucionar ese problema y lo hace añadiendo una pieza de gran nivel. En las tres semanas que llevamos de pretemporada parece estar convenciendo a Marcelino y sigue empujando con fuerza la puerta del asturiano.