Borja Iglesias marcó un tanto en el último partido amistoso del Betis y todos sus compañeros lo celebraron como si fuese competición oficial. La esperanza vuelve a colocarse sobre la mesa con el delantero asturiano, que aterrizó el pasado verano en Heliópolis y transformó los 17 goles firmados con el Espanyol en Liga en sólo tres con el conjunto verdiblanco. Manuel Pellegrini quiere dibujar un nuevo punto de partida para el ariete, que encara el curso en un contexto diferente al anterior: será titular en el estreno ante el Alavés y presumiblemente en el primer tramo de temporada debido a la ausencia de Loren durante casi toda la pretemporada.

Su gol ante el Granada despierta cierta tranquilidad en el Betis. El club sabe que debe explotar finalmente en Heliópolis tras la gran apuesta que supuso su fichaje en lo económico y confía plenamente en que Pellegrini pueda solventar esta incógnita. Su rol será protagonista desde un inicio: es la punta de lanza del 4-2-3-1 del chileno y la intensa presión de los atacantes favorece a su papel. Desde la vuelta al trabajo, el técnico insistió mucho en lo que debe aportar sobre el césped, dejando atrás al nueve que hace un año apenas intervenía en el juego del equipo. Con las miras en Vitoria, Borja Iglesias quiere trazar un nuevo punto de arranque que multiplique su rendimiento de inmediato.

Más dudas tiene Pellegrini con el resto de su ataque en vistas al estreno contra el Alavés. Probó a numerosas piezas en los costados ofensivos y Aitor Ruibal fue la que más incisiva se mostró en los duelos amistosos. El canterano tendrá un sitio en el primer equipo, pero está sancionado de cara al estreno de la primera jornada, mientras que Joaquín arrastra molestias físicas y es una incógnita a unos días del duelo. El técnico tiene en Tello y Lainez a otra bazas para acompañar a Canales en tres cuartos, aunque esperará al portuense si pretende darle los galones esperados desde el inicio. Su plan pasa por encontrar los mejores escuderos posibles para Borja Iglesias.