Martin Odegaard ha dejado de ser una promesa y está ‘al punto’ para jugar en el Real Madrid. Su temporada en la Real Sociedad ha confirmado a un jugador pleno, de criterio y despliegue, eje del juego y arma en el ataque, donde saca brillo a su conducción, a su visión para el pase filtrado y a su disparo. “Odegaard es casi como un robot; está listo para jugar en el Madrid”, declaró la pasada semana Leonid Slutski, su extécnico en el Vitesse holandés. Una opinión que la estadística corrobora. Con 21 años, los números del noruego con el equipo donostiarra los firmaría cualquier titular madridista. No tienen nada que envidiar a los informes de Kroos, Modric (en el club ven a Martin como el sustituto perfecto del croata, que ya tiene 34 años) y Fede Valverde, tres jugadores básicos para Zidane en la media (Casemiro,

En la parte inferior pueden ver la comparativa entre los cuatro jugadores. Es Kroos quien lidera la mayor parte de los apartados (mejor promedio de recuperaciones, pérdidas, porcentaje de pases buenos, remates y remates a puerta, ocasiones creadas…), pero Odegaard se aproxima mucho a la aportación del alemán. Su media de recuperaciones (un balón cada 14 minutos de Kroos por uno cada 15’ de Martin), de remates (uno cada 42’ frente a cada 49’), de disparos a puerta (cada 128’ y cada 134’) y de ocasiones creadas (cada 32’ del ex del Bayern y Odegaard cada 36’) son muy similares y mejoran los datos de Modric y Valverde. Incluso el noruego lidera algunos conceptos. Necesita menos minutos para marcar (cada 344’) y para asistir (cada 301) y es el que promedia más acciones en el área rival (cada 31’)… El niño ha pegado el estirón.

Su llegada a la Real Sociedad ha sido clave en esta explosión. El noruego ha caído de pie en Donostia y la filosofía de Imanol y el entorno del equipo le ha sentado como un guante. Un premio para un jugador que ha demostrado una capacidad de resistencia admirable. Desde muy joven soportó una presión tremenda y eso le hizo madurar muy pronto. «Su capacidad de manejar los contratiempos es enorme. Mientras otros futbolistas requieren una semana entera o necesitan un nuevo partido para mejorar su autoestima, él se recupera rápidamente», declaró su psicólogo Klaus Pettersen. Después de que su padre lo comenzase a moldear y a ‘exhibir’ por media Europa, el Madrid le presentó en enero de 2015 ante los medios de comunicación, escoltado por Emilio Butragueño, como una de las grandes promesas del fútbol, aunque su salario era galáctico: para eliminar al Bayern de la carrera por su fichaje, el Madrid le prometió 3,5 millones brutos por temporada (dos millones netos), algo que causó fricciones con sus nuevos compañeros del Castilla y le cargó de presión y recelos. Luego el club blanco, su padre y el jugador decidieron que lo mejor sería salir cedido para coger vuelo. Así, en 2017 comenzó a encadenar préstamos. Primero al Heerenveen, donde vivió más curvas, y después al Vitesse, donde comenzó a adquirir tono de gran futbolista. 11 goles, 12 asistencias en 39 partidos fueron sus números. Pero más allá de estadísticas allí adquirió una mayor madurez física y futbolística, sumando a su capacidad asociativa una mayor velocidad y capacidad de regate.

El plan del Madrid
Aquel ‘pequeño’ que fichó el Madrid ya no era tal, pero en Chamartín eran conscientes de que no tenía hueco en una plantilla en la que están Isco, Asensio, Modric, Kroos, Valverde… Por eso, se tomó tal vez una decisión que ha sido clave en la carrera de Martin: cederle a la Real Sociedad. En Donostia ha terminado de hacerse y ahora está a la altura de todo un Real Madrid. En el Bernabéu están convencidos de que tiene un hueco en la próxima plantilla. Eso sí, como informó AS el pasado 4 de abril, el jugador tendrá la última palabra. Seguir cedido (la Real firmó un préstamo de un año, pero aspira a tenerle otro más) o formar parte de un proyecto madridista en el que no desentonaría. Al menos eso dicen sus números de esta temporada.