El Barça ya ha comunicado a Óscar Mingueza que no ejecutará la cláusula de rescisión unilateral que tenía para romper el vínculo con el jugador, que en 2018 renovó por tres años ampliables a dos más. Por tanto, el defensa de Santa Perpetua de Moguda mantiene su contrato hasta 2023. Lo que negociará el club en las próximas fechas es la revisión de contrato. Mateo Alemany y Ramon Planes deben reunirse con Josep Maria Orobitg, agente del canterano, para negociar las condiciones económicas de su ampliación, que deberán ajustarse a la condición de jugador del primer equipo de Mingueza. El plan del Barça es hacerle un contrato largo a Mingueza que le permirta presionar lo mínimo posible su masa salarial.

Desde que debutó en Kiev como jugador del Barça, Óscar Mingueza, una de las apariciones de la temporada en el Barça, ha jugado hasta 30 partidos. Lo ha hecho como central en la línea de tres o de cuatro de Koeman, pero también como lateral en el 4-3-3. Su rendimiento se ha estabilizado hasta convertirse en jugador de la primera plantilla por pleno derecho. De ser suplente en el filial la temporada pasada, cuando Araujo y Cuenca jugaban por delante de él (el mismo Mingueza ha admitido que su actitud no fue la mejor durante un tiempo), ha pasado a imprescindible para Koeman. Mingueza sabe el oficio, conoce pocos errores, compite bien y es un orgullo para la afición como canterano. Sus progresos también han llamado la atención de la FEF. Ya juega el Europeo con la Sub-21 y podría estar en los Juegos Olímpicos de Tokio. Toca que el club adecúe su contrato al nuevo escenario.