Thierry Correia ha sido uno de los fichajes que muestran la debacle deportiva del Valencia de Meriton. El joven portugués, llegó procedente del Sporting de Portugal muy joven, sin apenas experiencia en Primera División y con un precio superior a los doce millones de euros. La apuesta resultó ser un desastre y desde el primer día se vio que Correia no daba el nivel para jugar en el Valencia.

Aún así, el chico ha seguido en la plantilla debido al terremoto de ventas de los jugadores importantes que Lim activó en verano y se ha mantenido a flote. En una entrevista en Batzine el luso, que empieza a ver la luz ya que es el único lateral derecho de la plantilla y los partidos que Gracia le ha dado le han mejorado la confianza, asegura que sin dos de los compañeros se hubiera hundido. «Mangala y Guedes me ayudaron a superar mi bloqueo mental y a mantenerme centrado».

El caso es que los malos momentos se hicieron eternos y pese a la ayuda de su familia pensó que se había precipitado al fichar por el Valencia. «No me sentía parte del equipo porque no jugaba mucho. Confíe en mis padres y pensé que tal vez debía de haberme quedado más tiempo en el Sporting».

Correia ha participado en 20 partidos en estas dos campañas que lleva en el equipo. Este año con Javi Gracia ya ha jugado trece encuentros (entre Liga y Copa del Rey) y poco a poco, debido a la falta de efectivos y a la mejora relativa de su nivel, el luso ha ido entrando en equipos titulares con bastante frecuencia.