Con la apurada victoria ante el Granada (1-0), el Atlético se quitó un peso de encima. No fue un triunfo brillante, pero supuso una liberación para un equipo que venía de ceder la Supercopa en los penaltis, caer en Copa ante la Cultural y enlazar tropiezos ligueros ante el Eibar, el Leganés y en el derbi ante el Madrid. El conjunto del Cholo se recompuso y, más allá de los buenos resultados, transmite unas sensaciones que se asemejan a lo que esperan el técnico y la afición de su equipo. Nombres propios que mejoran, una enfermería que se vacía y una mentalidad ganadora que invitan a pensar en una buena primavera. Aunque Liverpool marcará casi todo.

—Partidos completos: Se acabó lo de regalar la primera mitad. Hasta los propios futbolistas reconocían que era un error a corregir. En muchos partidos, el equipo salía relajado hasta el descanso y durante la segunda parte, aunque mejorara el nivel, no le daba para llevarse el triunfo: le ocurrió en Sevilla, en Valladolid, en Vitoria, en Leverkusen, en Eibar… Ahora se ve un equipo más o menos acertado, pero intenso durante la hora y media. Al Granada le marcó en el minuto 6; al Valencia, en el 15; al Liverpool, en el 4… Contra el Villarreal empezó apretando (aunque encajó un gol) y acabó igual. En Anfield necesita una actuación así.

—Nombres propios: Algunos jugadores están rindiendo a un muy alto nivel. Está, por un lado, el efecto Koke. Los datos no mienten y el equipo ha mejorado los resultados desde su vuelta ante el Granada. Es el capitán, el pegamento, el que más pases da y a quien más buscan. En la zaga manda Felipe, uno de los mejores de la temporada sin duda: líder, poderoso, regular y, ahora mismo, imprescindible. En ataque la aportación de Correa es decisiva por goles y asistencias. Un habitual suplente al que ahora mismo no se concibe fuera del once. Y Lodi crece, Savic se asienta de nuevo, Oblak siempre está, Thomas tiene los galones, Saúl se faja en lo que le manden, Llorente aporta vigor…

—Plantilla profunda: Hace no tanto, contra el Granada, Simeone disponía de 15 futbolistas de la primera plantilla por culpa de las lesiones. Incluyó en la convocatoria a Saponjic y a tres canteranos. Y ha sido lo normal durante los últimos meses, no llegar ni a 18 efectivos. Frente al Villarreal tenía 21 jugadores. Se eleva la competencia interna —expresión que usa mucho el Cholo— por entrar en el once, pues muchas jornadas bastaba con estar sano para ser titular; hay más variantes para hacer cambios durante el encuentro, e incluso podría permitirse hacer rotaciones cuando el calendario se comprima.

—Iniciativa y actitud agresiva: El Atlético intenta que se juegue a lo que él quiere. Contra el Granada se acabó resguardando porque “la necesidad de ganar da vértigo”, según palabras de Simeone, pero contra el Valencia y el Villarreal se vio a un equipo más agresivo, que cuando se puso por delante no se echó atrás. Presión a todo campo, cambios ofensivos, salidas a la contra, lanzamientos lejanos… Ante el Liverpool fue diferente por exigencias del guion, pero siempre pareció que el partido se asemejaba más al plan del Cholo que al de Klopp y no se vio a un equipo desbordado o zarandeado.

—¿Y la pegada? El Atleti le metió tres goles al Villarreal en nueve remates a puerta, su récord en esta Liga. El equipo genera mucho, pero necesita afinar la puntería y mejorar su porcentaje de cara a portería. En Anfield se pueden dar múltiples escenarios, pero la mayoría de los beneficiosos para el Atlético pasan por marcar al menos un gol, y probablemente no tenga muchas ocasiones. Especialmente debe afinar Morata, al que últimamente le sale todo menos la definición. A cambio, la segunda línea se está animando: en los tres últimos partidos han marcado Koke, Saúl, Llorente y Thomas.