Las bajas y un final de Liga apacible, con el objetivo de la permanencia conseguido hace tiempo, abría la puerta para que los jugadores con menos minutos a lo largo del curso tuviesen la oportunidad de reivindicarse, pero gran parte de ellos no han logrado mostrar su mejor versión, dejando escapar la ocasión de convencer a Diego Martínez y al club de su valía.

Con la Copa como único escaparate, Aarón sí ha aprovechado los minutos de los que ha disfrutado en este tramo final de Liga y, a pesar de las derrotas, el guardameta ha demostrado estar preparado para ocupar el lugar de Rui Silva cuando el portugués abandone el plantel nazarí a la conclusión de la temporada.

Menos brillantes han sido las cosas en defensa, uno de los puntos débiles este curso en el Granada. Las ausencias han obligado al técnico gallego a recurrir a Nehuén y Adrián Marín, pero ni el central ni el lateral han estado al nivel esperado, generando dudas sobre su futuro, sobre todo en el caso del murciano, que firmó en invierno hasta 2023 y ha disputado únicamente 249 minutos.

Las bajas y un final de Liga apacible, con el objetivo de la permanencia conseguido hace tiempo, abría la puerta para que los jugadores con menos minutos a lo largo del curso tuviesen la oportunidad de reivindicarse, pero gran parte de ellos no han logrado mostrar su mejor versión, dejando escapar la ocasión de convencer a Diego Martínez y al club de su valía.

Con la Copa como único escaparate, Aarón sí ha aprovechado los minutos de los que ha disfrutado en este tramo final de Liga y, a pesar de las derrotas, el guardameta ha demostrado estar preparado para ocupar el lugar de Rui Silva cuando el portugués abandone el plantel nazarí a la conclusión de la temporada.

Menos brillantes han sido las cosas en defensa, uno de los puntos débiles este curso en el Granada. Las ausencias han obligado al técnico gallego a recurrir a Nehuén y Adrián Marín, pero ni el central ni el lateral han estado al nivel esperado, generando dudas sobre su futuro, sobre todo en el caso del murciano, que firmó en invierno hasta 2023 y ha disputado únicamente 249 minutos.

Los problemas físicos se han concentrado en este sprint final en la medular rojiblanca, pero Diego Martínez no ha encontrado soluciones eficaces desde el banquillo. Vico, que ha sido un secundario desde el comienzo de la campaña, no ha sido capaz de dar un paso al frente, pasando desapercibido en la mayoría de sus apariciones, al igual que Eteki, incapaz también . Por su parte, Domingos Quina, el otro fichaje invernal, se ha ido desinflando con el paso de las jornadas, pasando de un inicio explosivo a caer en el olvido.

Algo de luz ha ofrecido en la segunda unidad Alberto Soro. Una lesión le dejó en el dique seco, pero tras su reaparición ha vuelto a dejar inmejorables sensaciones frente a Madrid y Alavés, postulándose como una pieza útil de cara al próximo curso. Mención aparte merece Jorge Molina. El delantero nunca ha sido la primera opción, aunque ha sabido exprimir cada minuto sobre el césped hasta firmar quince dianas, dando un rendimiento sobresaliente a pesar de sus 39 años.