La vuelta de Jose Arnáiz al Real Valladolid es prácticamente imposible, al menos esta temporada. Si bien el jugador está convencido de volver a la disciplina blanquivioleta y podría tener ya un acuerdo, el Leganés no tiene intención de dejarle salir. Y menos al Real Valladolid. Pese a que en el inicio de las negociaciones parecía haber entendimiento, la llegada de Jose Martí al banquillo pepinero y su deseo de contar con el futbolista en el intento de regresar cuanto antes a Primera, frustró la negociación, haciendo que los pepineros se remitan a la cláusula o pidan, al menos, cinco millones de euros por el jugador.

La postura del club madrileño para retener al jugador formado en la cantera blanquivioleta no es únicamente con el Real Valladolid. Otros clubes de Primera intentaron llegar a un acuerdo con los pepineros por el manchego, entre ellos Osasuna, que negociaba a su vez la venta de Luis Perea al conjunto madrileño, pero éste no quiso mezclar operaciones y acabó pagando tres millones por el mediocentro, mientras pedía cinco por el exblanquivioleta. Hay que tener en cuenta, de hecho, que Jose jugó la segunda parte de la temporada pasada con los navarros, a cambio de medio millón y con una opción de compra de 4,5, pero los rojillos no querían pagar esta cantidad y la negociación se rompió. Ahora Perea forma parte del Leganés, por tres millones, y Jose, también.

El Real Valladolid, por su parte, ha negociado, hecho ofertas de todo tipo al Leganés y algunas de lo más trabajadas. Viendo que el equipo pepinero se ha llegado a interesar, y en algunos casos negociar, hasta por cuatro jugadores del club blanquivioleta (Anuar, Luismi, Antoñito y Waldo), los pucelanos han llegado a ofrecer tres jugadores, más dos millones, incluso esos mismos jugadores, a cambio sólo de la cesión del extremo con o si opción de compra, pero desde el Leganés se niegan, se remiten a la cláusula de rescisión de 10 millones. Ni siquiera un arreglo en el ‘asunto de Miguel de la Fuente’ parece convencer a los dueños del Leganés, que ya han pedido la cesión del delantero en virtud de esa famosa, y presunta, cláusula en el contrato del jugador, que puede llevar a los dos clubes y al futbolista al juzgado, Tras el caso Pichu Cuéllar, el asunto De la Fuente, echa más leña al fuego en las relaciones entre ambos clubes, lo que dificulta todavía más el regreso de Jose Arnáiz a Zorrilla.