A James se le acaba su tiempo en el Real Madrid. El colombiano ha visto como la crisis del coronavirus ha supuesto un punto y aparte temporal que complica aún una situación que le empuja, como a Bale, hacia la puerta de salida. Antes del parón, Zidane le demostró que no le tiene en sus oraciones y, además, su situación contractual es un campo de espinas. Su vínculo con el club acaba en 2021 y este verano sólo abre dos caminos claros: un traspaso (la opción más beneficiosa para la entidad) o que el futbolista aguante para marcharse libre el año que viene pudiendo negociar desde enero con quien desee…

La importancia deportiva del cafetero ha trazado una línea descendiente. En picado. De inesperado ‘fichaje’ veraniego, cuando su cambio de actitud tras volver del Bayern anunció un nuevo James, a ser carne de grada. Es el 21º de la plantilla en minutos jugados (sólo 650′) En Liga, ha pasado a ser casi un proscrito. Antes de la suspensión, no se le ha visto por diferentes motivos desde el pasado 19 de octubre, en el tropezón en Son Moix (1-0). Aquello le procuró un toque de atención de Zidane.

El segundo le vino en la Copa, la competición que tenía James para redimirse. La eliminación contra la Real le dejó como uno de los grandes señalados. Con 0-1 al descanso, fue sustituido. Desde ahí, el técnico no le hizo siquiera calentar en el Villamarín pese a que al Madrid se le escapaba el liderato…

Tampoco le ha ayudado el controvertido episodio de su lesión con Colombia en noviembre. Viniendo de cuatro partidos fuera por asuntos personales (viajar a su país a conocer a su hijo) y un problema muscular, su selección le convocó y Zizou dejó una enigmática frase: «No tiene lesión, pero no está disponible». Seis días más tarde, Colombia informó de una distensión de ligamentos. Era la decimoquinta lesión del mediapunta en los tres últimos años.

Odegaard le cierra aún más el paso
James cumplirá 29 años el próximo 12 de julio, no tiene sitio en este Real Madrid y sus perspectivas son aún más oscuras por los planes del club blanco de coronar la Operación Retorno con Odegaard, como informó AS. Un zurdo de proyección ofensiva, justo el perfil del colombiano… Pero la capacidad de maniobra del Madrid es limitada. El verano pasado no recibió la oferta esperada (50M€) por parte de los dos clubes más interesados en James, el Atlético y el Nápoles, y el sueldo del colombiano es importante (7.750.000€ netos) para un mercado que será golpeado duramente por el coronavirus. Pero la entidad blanca tampoco quiere arriesgarse a ver como vuela gratis un futbolista que en 2014 le costó 80 millones de euros…