La defensa del balón parado está dando a Lopetegui más quebraderos de cabeza de la cuenta en los últimos partidos. El poderío aéreo de la zaga sevillista ha quedado en entredicho tras el gol en jugada de estrategia del Alavés el pasado domingo, en el que varios jugadores quedaron señalados y que propició que los vitorianos se marcharan con un punto de Nervión.

Y es que el marcaje en zona o mixto no ha dado siempre buenos resultados. El Levante, en el partido de los dieciseisavos de la Copa del Rey, también marcó al Sevilla a balón parado en su visita al Sánchez Pizjuán. Fuera de casa, el Valencia evitó que el Sevilla ganara en Mestalla también con una jugada de estrategia, la misma forma de la que llegó la única derrota de los sevillistas en la Europa League, contra el Apoel en Nicosia en la última jornada de la fase de grupos.

Sea a balón parado o en jugada, lo cierto es que al Sevilla le han encontrado el punto débil a base de colgar balones desde la banda, sobre todo desde el costado izquierdo. El Real Madrid o el Atlético. por ejemplo pescaron en el Sánchez Pizjuán de ese modo. La defensa es uno de los puntos fuertes del Sevilla esta temporada, pero la grieta del balón parado exige una solución urgente para no complicar la consecución de los objetivos en o que queda de curso.