Thiabut Courtois (27 años) hizo este viernes un directo en Instagram con la cuenta Futbolemotion. El madridista, que cuando regrese la competición peleará por su tercer Zamora, accedió a ‘construir’ a su portero perfecto en función de diferentes facetas del juego.

Juego aéreo: «Yo. Por ejemplo, en el Mundial, contra Japón, bloqué y lancé el contragolpe que acabó en gol. La mayoría de porteros ahí le da de puños o igual no sale. Es la educación belga, que se entrena mucho el salir y también el blocar. En España, por lo que he conocido, se va más de puños que a blocar. Ahí está un poco la diferencia. Eso resulta de tener confianza y saber lo que puedes hacer. Uno tiene que tener confianza en sí mismo, sólo así puedes estar en la élite».

Blocaje: «Oblak. Maneja eso muy bien. Ter Stegen también. He visto que blocan balones que vienen bastante difíciles, de esos que a veces se empujan a un lado».

Agilidad: «Sinan Bolat, del Amberes, que estuvo conmigo en el Genk. Es el más veloz que he visto en mi carrera. Me acuerdo de que entrenábamos ir a los pies de un delantero y esa velocidad y movilidad que él tenía no se la he visto a otro. En la televisión igual no se ve tan bien como en los entrenamientos de cada día».

Juego de pies: «Bastante fácil. En este momento, Ter Stegen. También me sorprendió mucho Remiro, de la Real Sociedad, en el partido de Copa del Rey. Del partido de Liga no me sonaba que fuera tanto así».

Uno contra uno: «Me considero bastante fuerte en eso también. Alisson lo hace muy bien. Me gusta Ter Stegen en algunas salidas, con la rodilla abajo y la otra pierna estirada, con elasticidad, muy de escuela alemana».

Capacidad mental: «Es difícil conocer a los otros porteros mentalmente, así que me pongo a mí mismo, también por todo lo que ha pasado en este año y medio, que si no estás muy fuerte mentalmente no puedes sobrevivir. Estoy seguro de que cada portero al máximo nivel tiene que estar fuerte de la cabeza porque todo el mundo tiene algún fallo. A los jugadores se les nota menos, pero si un portero falla… es gol. Hay que olvidarlo rápido, pensando qué podías hacer mejor».

Courtois también destacó su mejor parada: «Por ejemplo, la de Neymar en el Mundial, que fue en el último minuto». Y echó la vista atrás para volver a nombrar a sus ídolos: «Cuando Iker (Casillas) empezó a jugar de pequeño en el Madrid, veía sus partidos y me hice portero un poco por él. Luego miré mucho a Van der Sar, mucho más de mi estilo». Por último, desveló algunas de sus manías, esos gestos tan típicos en los porteros: «Lavar los guantes sin jabón ni nada la noche de antes de un partido, para que estén un poco húmedos. Y en los partidos, cuando voy a la portería, toco cada palo con los tacos y por último doy con los puños al larguero. También lo hago después de cada gol. Es para meterte en el partido, estar 100% en él. Más que una manía o un ritual, es para tu cerebro, para mentalizarte».