Toda la cúpula deportiva está en Estados Unidos. Además del presidente y Óscar Grau, CEO del club, han viajado Eric Abidal y Ramon Planes con carpetas potentes aún por solucionar.

Bartomeu y toda la plana mayor del Barcelona se han desplazado a Miami.

Minutos después de que la plantilla del Barcelona entrase por la puerta de servicio del hotel EAST de Miami a las 18:00 horas (local) de ayer, un autobús mucho más discreto se detuvo en la entrada principal. De él descendieron Josep Maria Bartomeu, presidente y vicepresidente deportivo del Barcelona; Óscar Grau, CEO del club azulgrana; Javier Bordas, directivo responsable de la primera plantilla; y Eric Abidal y Ramon Planes, los dos responsables de la secretaría técnica.

En el corazón de Brickell, distrito financiero de la ciudad de Miami, el Barça montarásu particular comité de crisis deportiva para trazar el plan final de aquí hasta final de agosto cuando se cierre el mercado. La presencia de Abidal y Ramon Planes en Florida no es casualidad. El Barça está obligado a cerrar todavía unas cuantas carpetas. Algunas de ellas podrían ser urgentes por el cierre inminente del mercado de la Premier League. Lo que queda claro es que esta semana aparece como decisiva.

Por ser el número uno en importancia pelean los casos de Neymar y Coutinho. Quién sabe, los dos asuntos podrían estar conectados. Neymar aún pelea por regresar al Camp Nou por más que el vicepresidente deportivo, Josep Maria Cardoner, insistiese el pasado domingo durante el congreso de peñas que sigue sin haber caso con el jugador del PSG. Indirectamente, el asunto afecta a Coutinho, que sin ofertas reales a poquísimos días de que se cierre el mercado en la Premier podría ser una de las piezas en un hipotético trueque que le llevase a París (mantiene buena relación con el director deportivo del PSG, Leonardo) y trajese de vuelta a Neymar al Camp Nou. Dembélé o Rakitic han sido otros nombres puestos encima de la mesa pero de momento el souflé de Neymar parece haber descendido en los últimos días.

El Barça tiene algunos otros asuntos que resolver como la salida de Rafinha pero es evidente que lo que trae a Abidal y Planes a Estados Unidos es la necesidad de Bartomeu de estar permanentemente informado de los movimientos de dos operaciones multimillonarias que terminan de establecer el perfil del equipo para la próxima temporada. En su trabajo como presidente, Bartomeu ha cumplido con el fichaje de Neymar. Y en su nueva tarea de vicepresidente deportivo, ha podido doblar los laterales del equipo con Wague y Junior.

En apariencia, el Barça casi podría tener cerrado el plantel después del fichaje del dominicano criado en Málaga, pero la presencia de Abidal y Planes en Estados Unidos es muy significativa de que lo grueso del cuadro del equipo no está terminado de pintar y ayer se inició una semana decisiva en la que el presidente del Barça quiere tener cerca a los responsables deportivos de la primera plantilla para saber de primera mano las novedades que se producen y, sobre todo, la toma de decisiones en estas carpetas para dejar configurado el Barça 2019-20.